Manta de lana merino

El pasado viernes fui a un taller con Laura de Susimiu, en Alborada Home. Tenía muchísimas ganas y desde luego que no decepcionó. La lana es de ovejas merino españolas, supersuave y gordita, sin hilar, de una calidad increíble. Trabajar con ella ha sido muy fácil y agradable y con las explicaciones de Laura todo fue sencillo, no hace falta saber tejer para tener una manta chunky tan chula como ésta.



Aquí estoy yo en plena faena, ¡qué calorcito que da! Y es tan suave…

Ya estoy dando uso a mi nueva mantita chunky que tanto se lleva. Me tiene enamorada, no sé qué más decir, excepto que seguro que tendré otra en marrón chocolate de las nuevas lanas que tiene Susimiu…

Tarde de domingo y calabaza

No soy muy de Halloween, la verdad, pero mi padre me ha traído una calabaza de la parcela y no podía desaprovechar la oportunidad de intentarlo, total si quedaba mal iba a ir directamente a la basura…

No tenía claro por dónde empezar y me he ido a la fuente (no, no es Google), he preguntado a mi madre, que ya me había dicho que había leído en una revista cómo se hacía. Hay que vaciar la calabaza y para ello, hay que hacer una especia de tapa en la parte del rabito de la calabaza de un tamaño suficiente para que te coja la mano y empezar a sacar las pepitas y, en mi caso, la carne hasta que las paredes tengan un espesor razonable. Hace un rato me he enterado de que las calabazas que hacen específicas para Halloween sólo tienen pepitas y hebras para hacer el trabajo más fácil. En fin, una vez limpia por dentro, he dibujado los ojos y la boca, y poco a poco he ido cortando por los bordes hasta que he podido sacar las piezas. No me he complicado mucho con el dibujo, no quería tener que tirar la calabaza después de haberla vaciado, pero yo creo que me ha quedado malévola, con cara de bicho y me ha gustado mucho hacerla. Aquí os dejo un par de fotos de Malévola.